Espejos
Layla siempre había querido tener un espejo de esos de cuerpo entero para poder echarse un piropo antes de salir a luchar cada día. Llevaba años deseándolo. Cada vez que se cruzaba con uno se paraba y se veía así misma. Se imaginaba contemplando su figura sobre la capa de mercurio debajo del cristal, dándose vueltas y analizando cada curva y ángulo de su cuerpo al detalle. Todo lo que proyectaba se quedaba aparcado ahí en aquel pensamiento efímero. - "Espejo espejito dime que me quiere un poquito" - "Sí, te quiere. En cada respiro y en cada aliento. Nunca lo dudes" Le respondía una imagen de sí misma reflejada en el pequeño espejo del baño. _________________ Pasaron los años y la vida se apetecía cada vez más dura y más cuesta arriba. Las noches eran más cortas y más interrumpidas. Layla se contemplaba a sí misma y no podía evitar esa sensación: se sentía cada vez más pequeña. Cada nueva mañana cuando le plantaba cara a la persona que veía detrás del espejo se enf...