Sin Alba No Hay Fido
En estas navidades… no, no, esto no iba así, espera… Ah si, ahí va: en este Septiembre, que ya se esta poniendo frío y cuyo final también rima con Diciembre (por eso la confusión), me esta costando aceptar que otro año se ha ido al ruedo, empezado por las hojas del calendario que cada vez son menos y porque para disimularlo, he contado el tiempo por patas, cuernos y toros. Si cada pata fuese un mes y sabiendo que cada toro tiene solo cuatro patas y dos cachos (los que le ponga la vaca no cuentan), han pasado trece toros y un cachito desde la ultima vez que nos vimos. No quería ser vil y decir que han sido cincuentaitres meses, pero al final el trece, aunque no sea mi numero favorito, presenta las cosas con mas gracia. Admito que los cachitos ya no me causan tanta risa como antes. Solo interrumpía tu rutina en la corona laboral para torturarte dulcemente y decirte que oficialmente hoy eres un año más sabia de lo que lo eras ayer. Por lo menos eso dicen los notarios en sus actas y los an...